Los abanicos en Andalucía son más que un mero accesorio veraniego. Por supuesto, son aliados muy útiles en época estival, cuando las temperaturas suben en el sur de España. Pero además de ello, son un artículo de lo más tradicional y característico de la región. Y en algunos casos, auténticas obras de arte. Por ello, le dedicamos un post, que te hará aprender muchas cosas sobre él y, por qué no, te pueden animar a comprar uno como souvenir original o incluso como pieza de coleccionista.
Pinceladas históricas sobre el abanico en España
Paradójicamente, y pese a que se suelen asociar los abanicos con España y con Andalucía, su origen es muy lejano: en China o Japón, donde podrían haber comenzado a usarse modelos fijos. También en el Antiguo Egipto hay referencias a ello, así como en Roma y otras civilizaciones.
Por lo que respecta al abanico plegable, su origen también parece darse en el Lejano Oriente. Y podría haber sido con la Edad Moderna y la mejora de los flujos comerciales cuando su uso empezó a darse entre las aristócratas europeas. Catalina de Médici, una enigmática Dama con abanico en un cuadro de Velázquez, la reina María Luisa de Parma con mantilla en retratos de Goya… No es casualidad que en España, la dinastía Borbón fundara la Real Fábrica de Abanicos en Valencia.
A partir del siglo XIX su uso se extendió a capas más humildes de la sociedad y llegó otra simbiosis natural: la del abanico y el flamenco, pues pasó a ser un accesorio indispensable y muy expresivo para las bailaoras. Hoy en día es un ‘aire acondicionado portátil’, que todavía se sigue empleando para generar una agradable brisa en el rostro durante los días de calor.
Obras de arte hechas a mano
Uno de los aspectos que hacen tan especiales a los abanicos en Andalucía es el arte que llevan aparejados. Aún son muchos los artesanos que siguen haciendo a mano todo el proceso, trabajando minuciosamente cada parte, como las varillas, el ribete, la cabera (primera y última varilla, muy refinada y personalizada en modelos de lujo) y el país, que es la pieza de tela, seda, gasa o papel que se despliega al abrirse.
En el país, los artistas aplican todo su talento para pintar a mano cualquier tipo de diseño, que puede hacer referencia a la ciudad en cuestión, escenas populares, motivos geométricos o incluso composiciones bajo petición. De hecho, se sabe que muchos artistas trabajaron sobre este soporte en el pasado, pero que prefirieron no firmarlo. Hoy en día, los creadores más aventajados sí acostumbran a firmar sus obras.
Dónde encontrar abanicos en Andalucía
No te resultará difícil encontrar abanicos en Andalucía: se trata de un artículo tan español, que los verás expuestos en numerosas tiendas. Pero sin duda, será en verano cuando más variedad encuentres. En cualquier caso, si estás buscando un ejemplar realmente artístico y lujoso, debes acudir a tiendas antiguas donde todavía hoy se siguen empleando las mismas técnicas de producción que evitan las elaboraciones industriales y en cadena.
Sin pretender desmerecer a ningún abaniquero artesano, se puede decir que en la ciudad de Sevilla hay algunos de los talleres más destacados, Algunos de ellos son Airearte o Juan Foronda (donde también cuentan con una rica colección de mantones, mantillas y otras piezas artesanales). En la ciudad de Córdoba, el arte popular también se respira en el ambiente, destacando quizás el taller de Disimusa: aquí, Mari Carmen Pintado va más allá de los diseños clásicos y sorprende con escenas cargadas de ingenio sobre el país, que además deja de ser estrictamente semicircular para adoptar otras formas imaginativas. Y esa es una señal de que estos abanicos bien admiten el salto a la pared y convertirse en piezas artísticas de decoración interior.