Puede que te estés preguntando qué conviene más: ¿Sevilla en un día o en dos días de visita? Y la respuesta sencilla es: depende de tu tiempo disponible. Por supuesto, siempre es mejor dedicar a esta ciudad dos días en vez de uno, pues tiene tanto para ver que incluso con dos te quedarás corto. Y en este post te lo contamos. Pero si no tienes más remedio que pasar sólo una jornada en la capital andaluza, también te sugerimos cuáles son esos lugares que no te puedes perder por nada del mundo.
Sevilla en un día: los imprescindibles
Si hubiera que elegir los monumentos imprescindibles para ver en Sevilla en un día, la jornada de visitas quedaría de la siguiente manera:
- Por la mañana: visita de la catedral y su Giralda
- Por la tarde: visita de la Plaza de España
Empezar el día en la catedral y su famosa torre-campanario (la Giralda) tiene sentido porque hay mucho que ver aquí (Capilla Real, tumba de Cristóbal Colón, Sala Capitular…), y al comienzo del día es cuando las baterías del cuerpo están más cargadas. Además, es posible subir a lo alto de la Giralda para disfrutar de las vistas panorámicas, y eso requerirá de una buena dosis de energía para subir. Además, justo enfrente está el Archivo General de Indias, el mejor exponente del periodo más glorioso de Sevilla, cuando esta ciudad era el principal puerto de partida y de llegada para el comercio con América.
La tarde, en cambio, parece más propicia para un paseo más distendido por la Plaza de Sevilla: espectacular ejemplo de arquitectura neomudéjar, construida con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929. Sus grandes dimensiones la convierten en un lugar para pasar un rato largo, tomar fotos en sus hermosos balcones y bancos de azulejos, o incluso hacer una pequeña travesía por su canal. Y si sobran tiempo y ganas de pasear, nada mejor que perderse por el vecino parque de Maria Luisa, un pulmón verde en el centro y un espacio para la desconexión.
Sevilla en dos días: otros iconos hispalenses
Si optas por pasar más de un día en la capital andaluza, sería imperdonable que dejaras fuera los siguientes lugares de interés, que podrían visitarse así:
- Segundo día por la mañana: Real Alcázar
- Segundo día por la tarde: río Guadalquivir y Triana
De nuevo, la propuesta es aprovechar que las baterías están cargadas al 100% para visitar a fondo otro de los grandes monumentos de la ciudad: el Real Alcázar, un espectacular complejo palaciego donde los sultanes almohades y los reyes castellanos tenían su corte, con pabellones y jardines de gran exotismo y belleza. No es casualidad que este Real Alcázar forme parte (junto a la catedral y el Archivo) del sitio Patrimonio Mundial de la Unesco.
Y para una tarde de distensión a lo largo del río Guadalquivir, la opción puede ser una travesía fluvial emulando a los grandes barcos que partían hacia América, disfrutando de monumentos muy queridos aquí como la Torre del Oro o el Puente de Triana. Precisamente, para cerrar esta segunda jornada (o cualquier otra), puedes sentarte en alguna de las terrazas de este popular barrio, Triana, a orillas del río y vistas hacia el centro histórico de esta mágica ciudad.
En cualquier caso, te recordamos que estas son sólo algunas propuestas generales y sabemos que nos estamos dejando otros lugares realmente interesantes en el tintero: el Museo de Bellas Artes, la Maestranza, la iglesia de San Luis de los Franceses, el barrio de Santa Cruz, la plaza de la Encarnación con las famosas Setas…
Pero lo que realmente primará en tu programa son tus preferencias: podemos quitar algunos de estos lugares de interés si crees que no encajan con tu viaje y, a cambio, añadir otros monumentos o actividades que mejor casen con vosotros. Así que estaremos encantados de escucharte y diseñar un circuito realmente a medida, como es costumbre en las agencias con el sello de Mandala Tours.