Su origen, su nombre, su altura… Son muchas las curiosidades de la Giralda de Sevilla, y aquí te contamos las más importantes de esta torre que, para muchos, es el gran símbolo de la ciudad. Lee las siguientes líneas y descubre anécdotas poco conocidas sobre este monumento, tanto si tienes pensado subir a su cúspide como si te conformas con contemplarlo desde abajo.
#1. Fue minarete de mezquita
Antes que campanario, la Giralda de Sevilla fue un minarete, es decir, la torre de la mezquita, desde donde se llamaba a la oración cuando esta ciudad estaba dominada por los almohades y se llamaba Isbiliya (finales del siglo XII). Fue después de la conquista cristiana, en tiempos de Fernando III el Santo (mediados del siglo XIII) cuando el templo original y su torre se convirtieron en iglesia-catedral y campanario, respectivamente.
#2. Inspiración en Marrakech
Los constructores de la Giralda se inspiraron directamente en el gran templo almohade del momento: la mezquita de la Koutoubia en Marrakech, que era la capital de aquel imperio. Aunque no son iguales, sí hay un parecido razonable, principalmente en los tramos decorativos de sebka (red de ladrillos que crean formas geométricas), un rasgo distintivo de toda la arquitectura almohade.
#3. Un nombre que viene del italiano
Si sus trazas y origen son musulmanes, su nombre es indirectamente italiano: girandola significa “veleta” o “molinillo” en ese idioma, hablado por muchos de los navegantes y comerciantes que vivían en Sevilla, cuando era puerto de partida y llegada de los viajes a las Indias. Y de esa manera se conocía a la figura de bronce que corona el último cuerpo de la torre en forma de espadaña (añadidos en los siglos XV y XVI). De hecho, esta figura, además de ser una alegoría de la victoria de la fe cristiana, funciona también como veleta, indicando la dirección del viento.
#4. Subida por rampas
A diferencia de la mayoría de torres-campanario, la subida a la cúspide se realiza por rampas y no mediante escalones. Esto es así porque sus tremendas dimensiones permiten que éstas dispongan de una pendiente factible para el ascenso, no sólo para completarlo a pie sino también a caballo. En total, unas 35 rampas cómodas y anchas, con pavimento de ladrillo a sardinel que recorrieron imanes y sultanes, luego campaneros y reyes, y ahora numerosos turistas.
#5. El campanario mejor dotado
Una de las curiosidades de la Giralda de Sevilla es que tiene un particular récord: ser el campanario mejor dotado, es decir, con mayor número de campanas: 24 en total. Y cada una de ellas tienen un nombre distinto, en todos los casos con santos y santas. Recogemos los que están más relacionados con la ciudad: San Hermenegildo, San Fernando, Santa Justa y Santa Rufina.
#6. Una altura (que fue) de récord
Por último, decir que la Giralda tiene una altura que fue récord. Y hablamos en pasado porque sus 104 metros de altura supusieron durante mucho tiempo la construcción más alta de España, superada temporalmente por el campanario de la catedral de Segovia (108 metros) en el siglo XVII. Pero esta última, cuyo cuerpo más elevado era de madera, tuvo que ser cambiado tras incendiarse por un rayo, devolviendo el récord a la Giralda. Y se mantuvo como edificio más alto de Sevilla hasta la construcción de la moderna Torre Sevilla o Torre Pelli (llamada así por su arquitecto, César Pelli), ‘techo’ de la actual ciudad con 180 metros.
Como ves, son muchas las curiosidades de la Giralda de Sevilla. Si decides subir hasta su cúspide y disfrutar de las vistas de la ciudad desde lo alto, tendrás que sacar una entrada conjunta con la de la catedral. Y nuestra agencia se puede ocupar de este y cualquier otro detalle del viaje.